El Centro Histórico de Quito (CHQ) es un espacio complejo que conjuga diversos usos, apropiaciones y concepciones del espacio urbano. Debido a su carácter de relevancia patrimonial, su alta dinámica comercial, turística y cultural, así como su ocupación residencial, el CHQ es una de las principales centralidades del Distrito Metropolitano de Quito.


La gobernanza de este espacio, ha incluido históricamente intervenciones a distintos niveles destinadas a organizar y gestionar la habitabilidad de este espacio. Una de las intervenciones más recientes, fue la peatonización del Paseo de las 7 Cruces.


A dos meses de su inauguración, indagamos sobre las percepciones de transeúntes, empleados y comerciantes, sobre esta intervención urbanística en la zona de influencia directa del proyecto. La intención de esta aproximación es dar cuenta de las opiniones de diversos actores sobre los efectos actuales y futuros de la peatonización, en relación con los usos y dinámicas de la zona.


En términos generales, los inmuebles del Estado, del Municipio y de la Iglesia ocupan el 18,89% del área patrimonial del CHQ; el espacio público constituye un 29,79% y el restante 51,32% reside en propiedades privadas. De los 3.049.292 m² construidos, el 46,76% es utilizado como vivienda, mientras que el 53,24% restante presenta otros usos.[1]


La dinámica comercial en el CHQ ha venido incrementándose en las últimas décadas, tanto en el comercio formal como en el informal. Gran parte de las edificaciones anteriormente usadas como residencias han dado paso a un uso comercial, al menos en la planta baja. De acuerdo a la encuesta multipropósito del DMQ 2016, aplicada por el ICQ en el el Núcleo Central del CHQ, donde se encuentra el Paseo de las 7 Cruces, el uso que se da a la vivienda[2] es diversificado: 1,8% como lugar de trabajo, 72,3% exclusivo para vivienda, 25,5% para vivienda y trabajo y el 0,4% es de uso mixto y para bodegas. Así también, según estadísticas de la Policía Metropolitana, los comerciantes informales se han incrementado en los dos últimos años y se calcula que en el CHQ habría entre 2.000 y 3.000 comerciantes autónomos[3].


Otra característica fundamental del CHQ es su carácter patrimonial, esta zona tiene alrededor de 130 edificaciones monumentales entre iglesias, templos, conventos y museos que incluyen: la Iglesia de la Compañía de Jesús, el Convento e Iglesia Santo Domingo, La Catedral, La Basílica, la Iglesia San Agustín y El Sagrario, la iglesia de Santa Bárbara, La Concepción, la Iglesia de El Carmen Alto y la capilla del Hospital Psiquiátrico San Lázaro. Entre los museos, el Museo de la Ciudad, Casa de Benalcázar, Casa de Sucre, Museo Nacional de Historia de la Medicina, Casa Museo de María Augusta Urrutia, Museo Miguel de Santiago, del Convento San Agustín y Museo de Arte e Historia Alberto Mena Caamaño.
 


Ese carácter patrimonial, se traduce en concentración de visitas de turistas al CHQ. Según Datos de Quito Turismo, al preguntarle al turista no residente: ¿qué es lo que visitó? responde o menciona algunos de los atractivos que se concentran en el Centro Histórico con un aproximado del 55%, frente a otros atractivos de la ciudad.[4] La vocación turística de la ciudad, y por lo tanto del CHQ, se ha incrementado y se estima que lo seguirá haciendo en los próximos años. Entre 2016 y 2017 las visitas de turistas extranjeros a la capital se han incrementado en un 2,3%.[5]


Las características descritas complejizan la movilidad urbana en esta zona de la ciudad, la localización del Centro Histórico con respecto al resto de la ciudad, así como las especiales características topográficas del entorno donde se asienta, hacen que sea un punto de paso obligado para las conexiones entre las zonas norte y sur de la ciudad, generando una gran presión de tráfico motorizado.


PLANIFICACIÓN DE LA MOVILIDAD URBANA EN EL CHQ

El proyecto de peatonización “Paseo de las 7 Cruces” puesto en marcha el 5 de enero de 2018, es parte del Plan de Peatonalización del Centro Histórico establecido por el Instituto Metropolitano de Patrimonio del Municipio del DMQ (IMP). Este plan pertenece al programa de Preservación del Patrimonio Cultural del Centro Histórico, al Plan de Movilidad Sostenible y también es parte de un compromiso internacional que asumió Quito como intervención para combatir el cambio climático[6].


Si bien el proyecto forma parte del Plan implementado por el IMP, la peatonización del Paseo de las 7 Cruces fue concebida anteriormente en los Planes de Gestión para la Zona Especial Turística del CHQ (2014)[7] que estableció la necesidad de ciertos ejes de peatonziación entre los cuales estaba un tramo de la calle García Moreno.


Como parte del desarrollo de un Plan Parcial del CHQ el cual regulará la zona del Núcleo Central en base a la declaración de Quito como Patrimonio Cultural de la Humanidad, el Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) se encuentra desarrollando los lineamientos sobre movilidad urbana sostenible, eficiente, cero emisiones y universalmente accesible para el CHQ, junto con las entidades municipales competentes. Dicha política toma como base el Estudio realizado por la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona el cual determina la necesidad de reorganizar los flujos vehiculares en el CHQ.




La intención del IMP es definir cuáles son los ejes por los cuales el flujo vehicular actual podría reorientarse y en base a eso establecer las rutas locales (50 km/h) y las locales restringidas (30 km/h), liberando zonas internas que podrían tener un proceso de conversión a vías peatonales. La lógica de peatonización propuesta incluye una primera fase que integre los flujos del Metro, una segunda que integre los barrios aledaños y una tercera fase que consolide la zona del Núcleo Central para que aquellas calles que puedan volverse de uso único peatonal lo hagan.[8]


El proceso de peatonización, ha implicado y continuará implicando a futuro la injerencia de varias instancias municipales, con el fin de atender los diversos aspectos que involucrará la reorganización del flujo de movilidad en el CHQ. En palabras del Arq. Santiago Orbea, Coordinador del Plan Especial del CHQ “la idea es que cuando haya una peatonización esté acompañada de algunos otros proyectos o procesos adicionales, para apoyar a las personas frente a las cargas que la peatonización supone”.


Uno de los principales aspectos a atender es la dinámica comercial. El proceso de socialización previo a la peatonización del Paseo de las 7 cruces identificó la necesidad de establecer programas específicos para apoyar a los comerciantes en la zona de influencia. Actualmente, se está trabajando en un nuevo enfoque desde el IMP a un programa llamado “En Marcha” de la Agencia de Promoción Económica CONQUITO, para apoyar a los comerciantes del CHQ tanto en la calle García Moreno como en la calle Chile. En los próximos meses este programa comenzará a trabajar en la zona, con un primer grupo de comerciantes.



Otro aspecto identificado como prioritario es el de la seguridad ciudadana, al respecto se han incrementado las unidades de vigilancia en los sectores peatonizados, en consideración de la posibilidad de que se relocalicen vendedores ambulantes o población en calle, así como el mejoramiento del espacio público.


En temas de diseño urbano, el arbolado público y la iluminación también fueron mencionados como aspectos a considerar por el IMP, como parte de las estrategias que colaboren al incremento de la seguridad.


LA PEATONIZACIÓN DEL CHQ

La iniciativa de peatonización como tendencia del urbanismo mundial, ya había sido referida en un análisis anterior del Instituto de la Ciudad[9], donde se la presenta como una medida para mejorar la calidad ambiental en relación a la contaminación acústica y atmosférica, potenciar el desarrollo económico, aumentar la seguridad y revitalizar los espacios públicos.


El Plan Especial de Movilidad en el CHQ elaborado en el 2010 establece que el promedio de peatones que acuden al núcleo central del CHQ es de 282.290 y de 308.959 en fin de semana.


En atención a esa realidad, en el Centro Histórico de Quito, la iniciativa de peatonización había sido implementada en años anteriores en la calle Chile, Espejo, Sucre y La Ronda, ubicadas en el Núcleo Central. Esta zona concentra una importante cantidad de población flotante debido a la existencia de una gran cantidad de locales comerciales, así como la concentración de algunos servicios públicos y empresas privadas.
 
Mapa: Zonas Calles peatonalizadas en el CHQ. Paseo de las 7 cruces.
Elaboración: Instituto de la Ciudad


El Paseo de las 7 cruces, recientemente inaugurado, también ubicado en el Núcleo Central, abarca un tramo de la calle García Moreno comprendido desde la calle Mejía hasta la Bolívar. Su nombre se debe a que a lo largo de la calle García Moreno hay ese número de cruces de piedra. Que se corresponden con las iglesias, conventos y construcciones monumentales presentes en el trazado de esta vía: la iglesia de Santa Bárbara, La Concepción, La Catedral, El Sagrario, La Compañía, El Carmen Alto y la capilla del Hospital Psiquiátrico San Lázaro.




Según la Agencia Metropolitana de Tránsito en la zona peatonalizada circulaban alrededor de 6000 auto diarios. De acuerdo a la Secretaría de Ambiente la interrupción de la circulación vehicular (desde el inicio de la obra) disminuyó el nivel de contaminación en 30 puntos. Se ha producido una disminución del 30% en dióxido de azufre, 13% en material particulado y 20% en monóxido de carbono.


Como se señaló anteriormente, el componente patrimonial del CHQ es una de las principales características a ser tomadas en cuenta en la política pública. Los costos de mantenimiento de las áreas históricas se eleva cuando la circulación vehicular es pesada, aspectos como el tratamiento de fachadas, afectaciones debidas a vibraciones, son considerados como una de las causales para restringir al máximo los flujos vehiculares en zonas patrimoniales.


PERCEPCIONES SOBRE EL PASEO DE LAS 7 CRUCES: RESULTADOS DEL SONSEO DE OPINIÓN.

El Instituto de la Ciudad realizó un sondeo de opinión entre el 02 hasta el 15 de marzo del 2018, dirigido a dos grupos poblacionales: transeúntes y comerciantes. El sondeo se realizó aleatoriamente a 50 transeúntes que se encontraban o trabajaban en la zona de influencia directa del Paseo de las 7 cruces en horario matutino y a 21 comerciantes establecidos en dicho paseo. El 62,7% de los encuestados fueron transeúntes y el 37, 3% empleados -es decir aquellos que trabajan en los negocios u entidades públicas que dan a la calle García Moreno o están muy cercanos a esta-. La edad de los encuestados es variada, con una preminencia de población joven es decir de 18 a 30 años (41,2%). La distribución de género es equitativa con un 51% de mujeres y un 49% de hombres.


Como se muestra en el gráfico 1, la mayor parte de los encuestados llegaron al CHQ caminando (35,3%) lo cual sugiere que una tercera parte de la población que transita el Paseo de las 7 cruces vive en el entorno relativamente cercano. Los otros dos principales medios de transporte de los transeúntes y empleados son el transporte municipal y el bus de cooperativa. Es importante señalar que apenas el 5,9% de los encuestados llegó al CHQ en auto propio.


Gráfico 1

Fuente: Sondeo de opinión ICQ-2018


Las preguntas se enfocaron a conocer el nivel de familiarización de los encuestados con los proyectos de peatonización y sus percepciones sobre los efectos del proyecto para diversos actores y situaciones.


Uno de los primeros resultados del sondeo establece la falta de conocimiento de la ciudadanía sobre los proyectos de peatonización en el CHQ. Solo una cuarta parte de los encuestados afirmó conocer dichos proyectos. Así mismo, el reconocimiento de la nomenclatura institucional de la peatonización, es decir su designación como “Paseo de las 7 cruces” no ha sido interiorizada mayormente, siendo que apenas el 19,6% de los encuestados conocía el nombre del trayecto peatonizado en el cual estaba caminando.
 

 



A pesar de no haber internalizado el nombre, transeúntes y empleados están conscientes del espacio que están habitando y de sus reformas y por lo tanto tienen opiniones sobre los efectos que perciben. Las percepciones sobre el beneficio de este proyecto son principalmente positivas para transeúntes y empleados. Como se muestra en el Gráfico 2, la mayor parte de las personas encuestadas (72,5% si sumamos los valores de calificación 4 y 5) consideran que el proyecto es beneficioso o muy beneficioso para el CHQ.



Gráfico 2

 


Fuente: Sondeo de opinión ICQ-2018



Esta percepción sobre el beneficio varía cuando se lo aborda para diversos actores, en particular para quienes lo habitan. La apreciación es que los más beneficiados son los turistas, seguidos de las personas con discapacidad, luego quienes viven y finalmente quienes trabajan en el sector.



Gráfico 3



Fuente: Sondeo de opinión ICQ-2018



Los encuestados identifican también algunos otros actores que podrían ser beneficiados por la peatonización. La nube de palabras generada con las respuestas a la pregunta “¿A qué otro grupo cree usted que podría beneficiar la peatonización?” muestra que niños, estudiantes, ciclistas y personas de la tercera edad son referidos como beneficiaros.



Gráfico 4

 




Fuente: Sondeo de opinión ICQ-2018



El sondeo abordó también aspectos socio-ambientales y urbanísticos relevantes que podrían ser afectados por la peatonización. Si bien la percepción mayoritaria de los encuestados es beneficiosa, se distinguen distintos niveles de beneficio según las situaciones que se observan. Los aspectos en los que se identifica mayores beneficios son la conservación del patrimonio, la reducción de contaminación ambiental y acústica, el desarrollo del turismo y la mejora de la calidad del espacio público. Aquellos aspectos que califican como menos beneficiados son la calidad de vida en el CHQ, la dinámica comercial y la reducción del nivel de estrés. Finalmente aquellos aspectos sobre los cuales una cuarta parte de los encuestados considera que son poco o nada beneficiados por la peatonización son la movilidad y la seguridad ciudadana en el CHQ.

Gráfico 5






Más allá de los aspectos propuestos por los investigadores del ICQ, los entrevistados perciben de manera espontánea aspectos positivos que enuncian nuevas temáticas o enfatizan sus respuestas anteriores. Como se muestra en la nube de palabras, la dimensión estética y paisajística se identifica como un aspecto positivo de la peatonización, varios de los entrevistados mencionan el “poder admirar” y apreciar mejor el espacio como un efecto de la peatonización, también señalan un ambiente de armonía, limpieza y orden. Aspectos que los entrevistados relacionan mucho con la dinámica turística.

Gráfico 6




Fuente: Sondeo de opinión ICQ-2018


Los entrevistados manifestaron también aquellos aspectos que consideraban negativos respecto de la peatonización en una pregunta abierta. Sus respuestas muestran una fuerte estigmatización hacia los vendedores ambulantes, y una asociación en el imaginario de los transeúntes entre vendedores ambulantes, delincuentes, mendigos y borrachos, quienes a su juicio se apropian también del espacio peatonizado. La convivencia entre personas de diverso status socioeconómico es una disputa permanente en el CHQ, que se pone más en evidencia con la peatonización porque la aglomeración propia de los centros urbanos, supone mayor contacto entre los actores, un contacto que sin peatonalización estaba mediado por el automóvil.

Gráfico 7


Fuente: Sondeo de opinión ICQ-2018



Otros dos aspectos negativos identificados son la dificultad de acceder al CHQ, ligado al segundo aspecto identificado que es el incremento del tránsito vehicular en las calles no peatonizadas. Mostrando que el problema de la movilidad urbana es integral y tiene que ser abordado de tal manera, en consideración del carácter sistémico del flujo urbano, donde la modificación de un punto en el sistema afecta a la totalidad del mismo.






Finalmente, la predisposición de los transeúntes y empleados frente a la posibilidad de extender la peatonización a más calles del Centro Histórico se muestra positiva en un 68,6%.

Gráfico 8




Fuente: Sondeo de opinión ICQ-2018



PERCEPCIONES DE LOS COMERCIANTES

La dinámica comercial del CHQ es uno de los principales elementos que caracterizan a este espacio, gran parte de los visitantes del CHQ acuden para realizar diversas compras en los locales comerciales. En el núcleo central, de vocación comercial, turística y de oficinas, este grupo es el que principalmente podría verse afectado por la peatonización de la calle García Moreno. Con la intención de conocer la percepción de los comerciantes, el sondeo abordó a 21 personas, aplicando en este caso la encuesta y preguntas abiertas sobre los temas abordados. Entre los comerciantes entrevistados están incluidos tanto aquellos que desarrollan su actividad comercial en un almacén como en un puesto fijo a pie de calle, en la zona de influencia directa del Paseo de las 7 cruces.

 



En el Paseo de las 7 cruces se encuentra una variedad de locales comerciales que varían tanto en el tamaño, el tiempo de funcionamiento, el giro comercial que les caracteriza, como en el costo del arriendo y el monto de las ganancias que obtienen. Algunos locales de grandes dimensiones (entre 80 y 120 m2) están ubicados principalmente en el Pasaje Amador y otros, ocupan la planta baja de casas patrimoniales. Los almacenes pequeños de venta de artesanías, ropa, cds, farmacias, misceláneos y locales como restaurantes, juguerías y cafeterías, ocupan zaguanes o cuartos de pequeñas dimensiones (entre 5 y 12m2) que dan a la calle. De su lado, los vendedores autónomos emplazados en las principales bocacalles están agremiados en la asociación Primero de Mayo, conformada hace 20 años, que funciona sobre la base de la rotación de puestos.

La mayoría de comerciantes del Paseo de las 7 cruces reporta que sus negocios han funcionado por largo tiempo en el mismo lugar. Respecto a las entrevistas, el promedio de años de funcionamiento de los negocios entrevistados es de 18,5 años.

La pregunta planteada acerca del beneficio que tiene la peatonización para la actividad comercial del sector, sacó a relucir una marcada necesidad de diálogo y de escucha de los criterios de los comerciantes. A pesar de los enunciados procesos de socialización realizados anteriormente como parte de la elaboración de la Ordenanza de Zona Especial Turística, la percepción de los comerciantes apunta a la necesidad de desarrollar más espacios de coordinación con el poder institucional

Respecto de la percepción de beneficio. Las opiniones de los comerciantes sobre el tema están polarizadas. Los comerciantes que calificaron como nada beneficioso a éste Paseo lo hicieron considerando aspectos como dificultades en la movilidad, falta de seguridad y baja en las ventas, mientras que los que lo calificaron como muy beneficioso tomaron en cuenta el aspecto estético del espacio público, la reducción de la contaminación ambiental, los beneficios para la salud que trae el caminar[10] y el cuidado de la ciudad y su paisaje. La valoración de que la peatonización no ha sido nada beneficiosa para su negocio es sostenida principalmente por comerciantes establecidos en grandes y medianos almacenes de venta de telas, lanas, hilos, artesanías y alimentos preparados (como juguerías y restaurantes), que costean arriendos altos.      

Gráfico 9:

 

Fuente: Sondeo de opinión ICQ-2018

 


Con la intención de comparar la percepción de los comerciantes con la de los transeúntes y empleados se realizaron las mismas preguntas respecto de algunos aspectos que podrían ser afectados por la peatonización.

Coincidentemente con las percepciones de transeúntes y empleados, los mayores aspectos en los que se identifica beneficio- aunque en un menor nivel- son la conservación del patrimonio, el desarrollo del turismo y la reducción de contaminación ambiental y acústica. Aquellos aspectos que se califican como menos beneficiados son la calidad de vida en el CHQ, la mejora de la calidad del espacio público, la seguridad ciudadana y la reducción del nivel de estrés. Finalmente aquellos aspectos que se perciben principalmente como nada beneficiados son la movilidad y la dinámica comercial en el CHQ.

Gráfico 10



Fuente: Sondeo de opinión ICQ-2018



En relación a la conservación del patrimonio, algunos comerciantes sienten que no hay razón para considerar que la peatonización tenga o vaya a tener un gran impacto en este aspecto, para ellos serían los programas específicos financiados por el Municipio los que han garantizado hasta hoy que los monumentos y las iglesias se mantengan conservados. Lo que sí creen, es que la peatonización beneficia al negocio turístico, “a ellos sí”, vinculado a la visita de museos e iglesias, y a los comerciantes autónomos que trabajan en puesto fijo a pie de calle. En este sentido, el mayor beneficio de la peatonización recaería en los transeúntes y turistas que recorren el Paseo de las 7 cruces “por la novedad, por caminar”

Como se observa en el Gráfico 11, los principales aspectos positivos de la peatonización identificados espontáneamente por los comerciantes refieren al desarrollo del turismo y a la mejora de las condiciones ambientales y paisajísticas.



Gráfico 11



Fuente: Sondeo de opinión ICQ-2018



Respecto al impacto de la peatonización en la seguridad ciudadana, los comerciantes sostienen que la aglomeración de gente en la calle se convierte en una mayor oportunidad para la sustracción de carteras o celulares de los bolsillos de los transeúntes y el consecuente ocultamiento de los ladrones en la multitud. Esta percepción no necesariamente se traduce en la realidad del Paseo, sin embargo el efecto que ésta puede generar en quienes hacen uso del espacio peatonalizado debe ser considerada en la gestión.



En cuanto a la reducción del nivel de estrés que podría traer la peatonización, algunos comerciantes sostienen que la caída de ventas es un factor que incrementa fuertemente el estrés, mientras que, verse caminando en medio de la multitud con el riesgo de ser robados, también incidiría de manera negativa en el estrés de los transeúntes.

Por otro lado, el tema de la carencia de parqueaderos en el Centro Histórico constituye una gran preocupación para los comerciantes. La falta de alternativas de parqueo para los clientes que vienen en auto particular y no están dispuestos a caminar por circunstancias relacionadas con la edad avanzada o el estado de salud, es una de las consideraciones enunciadas.

Otra de las percepciones de algunos comerciantes gira en torno al mantenimiento del espacio peatonalizado. En su opinión el aseo de la calle es una de las situaciones que no ha cambiado en el Paseo de las 7 cruces, tampoco hay basureros adecuados ni suficientes baterías sanitarias, de igual forma el equipamiento urbano que soporta las actividades de los comercios en calle es casi nula y de limitada presentación estética.

Gráfico 12

 



La posibilidad de que otras calles del CHQ se conviertan en peatonales, no es bien vista por los comerciantes formales del sector. Más bien esperan que los comerciantes establecidos en almacenes de la calle Venezuela o la calle Chile[11] respondan de manera más oportuna y organizada que la que respondieron los comerciantes de la calle García Moreno. Los que han dado muestras de una adaptación más rápida a la peatonización son los comerciantes autónomos; unos aceptándola de buena gana y otros con resignación.








CONSIDERACIONES FINALES

La peatonización del Paseo de las 7 Cruces, como parte del Plan de Peatonización del CHQ, es una intervención urbana que pone en juego las condiciones de habitabilidad de este espacio, así como la capacidad de adaptación de los actores que lo construyen. Las respuestas del sondeo de opinión evidencian la existencia de intereses diversos entre los actores involucrados. La mirada de los transeúntes y empleados que visitan el CHQ, coincide en algunos aspectos con la de los comerciantes ubicados en la zona de influencia del proyecto, sin embargo estos últimos se muestran como el principal grupo afectado, por lo cual el beneficio que perciben es menor y se traduce en una clara necesidad de escucha y de preocupación frente a la posibilidad de la disminución de sus ventas. Este complejo escenario, muestra la confluencia de problemáticas que constituyen al CHQ respecto de su vocación residencial, comercial, turística y patrimonial.


En el imaginario tanto de comerciantes como de transeúntes la peatonización se asocia a una mejora paisajística,  ambiental y estética; se comparte la percepción de que al peatonalizar las calles se reduce la contaminación, se mejora la capacidad de apreciación del entorno y se lo vuelve más amigable,  especialmente para la población vulnerable (niños, personas de tercera edad y discapacitados). Estas características son apreciadas como aspectos cuyo beneficio será principalmente aprovechado por los turistas y los comercios asociados a este grupo. Esta percepción pone en juego la capacidad de apropiación local de las intervenciones y sus beneficios, y abre una pregunta respecto de quiénes se reconocen como aquellos que hacen uso del espacio público.  


A puertas de los 40 años del nombramiento de Quito como Patrimonio Cultural de la Humanidad, la dimensión patrimonial es uno de los elementos considerados en la opinión pública en relación a las intervenciones en el CHQ. Éste reconocimiento de la Unesco implica que se considere la importancia del CHQ desde una mirada global pero que se conside las particularidades sociales, económicas, ambientales y políticas de este espacio urbano y de su contexto.


La percepción de los comerciantes sobre la conservación del patrimonio desconoce los impactos de la circulación vehicular en el incremento de los costos de mantenimiento de los bienes patrimoniales, el cual fue referido como uno de los motivos para la peatonización. Hace falta un proceso de socialización general que muestre las implicaciones de la conservación monumental para la gestión municipal, sus costos y las acciones tomadas.


El Plan Especial para el CHQ plantea que la peatonalización, progresivamente vaya articulando e integrando los diferentes puntos de interacción en el espacio urbano de manera que se atiendan varios puntos de preocupación. Éstos podrían ser vistos como nudos críticos de la intervención. El sondeo realizado identifica que dichos nudos se refieren a la seguridad ciudadana, la movilidad urbana y el mantenimiento de la dinámica comercial del sector. Todo ello requiere de una óptima articulación institucional para garantizar que los proyectos de peatonización, re-articulación de la movilidad y mejoramiento del espacio del CHQ, sean integrales y sostenibles.


Respecto de la seguridad, se requiere considerar a todos los actores que desenvuelven sus ocupaciones en el espacio público; incluyendo a aquellos que lo hacen como parte de sus estrategias económicas de supervivencia, de tal forma que la atención a la seguridad no sea estrictamente punitiva ni excluyente, sino que busque la mejor forma de integración.


La rearticulación de la movilidad en el CHQ, no se limita a la peatonización. Intervenciones como el Paseo de las 7 Cruces, forman parte de una gestión integral de la movilidad. Aspectos como la posibilidad del traslado de la congestión vehicular a otras calles, la dificultad de acceso de personas con capacidad motriz reducida y la dimensión logística de aprovisionamiento de locales en el CHQ (manifestados como preocupaciones en el sondeo) tienen que ser considerados en dicha gestión.


El mantenimiento del carácter histórico y patrimonial del CHQ significa proteger un gran acervo simbólico que se ha ido construyendo a lo largo del tiempo y que dota de identidad al conjunto de la ciudad. La comunicación entre los actores sociales y la institucionalidad, como elemento intrínseco a la planificación, gestión y evaluación de la política pública (en este caso de la política patrimonial) fundamenta los principios de participación ciudadana y democratización de espacios urbanos.


Proyectos como el analizado podrían representar una diferente forma de observar a los centros históricos, de manera que éstos no solo sean vistos como espacios caracterizados por su contenido histórico y monumental, sino también como sistemas complejos, en los cuales interactúan otras dimensiones como la movilidad multimodal, la dinamización económica y productiva, la inclusión social, funciones que asumen particular relevancia en las áreas peatonalizadas.

 

[1] Revitalización del CHQ, Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda https://www.habitatyvivienda.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2015/04/PROYECTO-CENTRO-HIST%C3%93RICO-reformulaci%C3%B3n-dictamen-2015.pdf

[2] Estas cifras se refieren al espacio de edificaciones destinadas a vivienda en el Núcleo Central CHQ, entiéndase que deja de lado, museos, iglesias, oficinas, Centros Comerciales, etc, usos del suelo mayoritarios en esta zona.

[3] Recuperado de: https://lahora.com.ec/quito/noticia/1102138885/el-plan-de-preservacion-del-centro-historico-se-presenta-hoy

[4] La experiencia del destino turístico en cifras. Quito Turismo, 2013.

[5] https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/quito/11/quito-capto-en-2016-el-41-5-del-turismo-que-llego-a-ecuador

[6] Encuentro City Lab realizado en París del 20 al 25 de octubre de 2017, en el que Quito participó como parte de la red de ciudades C 40. http://www.c40.org/. En el evento se abordaron diversas problemáticas urbanas: movilidad sostenible, política pública y uso y manejo de recursos naturales.

[7] Tras la aprobación de la Ordenanza Metropolitana 236 del Turismo en el DMQ (2012), se desprenden los Planes de Gestión para la Zona Especial Turística del CHQ (2014).

[8] Entrevista a Santiago Orbea. Coordinador del Plan Especial del CHQ.

[9] La peatonización y la movilidad multimodal, disponible en : http://institutodelaciudad.com.ec/coyuntura-sicoms/160-la-peatonalizacion-y-la-movilidad-multimodal.html

[10] Al respecto, el comentario de una de las comerciantes encuestadas fue: “No pasa nada si las personas caminan un poco”.

[11] En referencia a tramos de estas vías que probablemente serán peatonizados.